La reunión de anoche en la URBA entre los presidentes de los clubes de Buenos Aires y los que llevan adelante los planes de Alto Rendimiento en la UAR dejó sensaciones encontradas, de acuerdo a lo que pudo averiguar este blog.
La primera impresión es que si bien se lograron despejar varios interrogantes en esa reunión, todavía no es posible establecer qué postura prevalecerá en Buenos Aires con respecto a los jugadores que forman parte del PladAR, que en su enorme mayoría viajaron ayer a Sudáfrica como parte del seleccionado Pampas XV, que debutará el 27 en la Vodacom Cup.
Según las distintas fuentes consultadas por periodismo-rugby, de un lado se dice que los clubes aún indecisos se fueron con dudas no resueltas, y del otro, que ese cónclave sirvió para que se fortaleciera la postura de extender la prórroga.
Algunos presidentes manifestaron su malestar de que a la reunión no haya concurrido el titular de la UAR, Luis Castillo, tal como desde la cúpula de la URBA se había anunciado el miércoles anterior. Las versiones escuchadas sobre la ausencia son variadas: que era preferible que las explicaciones las diesen los que están en el tema (los miembros de la subcomisión de Alto Rendimiento y los responsables de los CEDAR); que ese mismo día debía despedir a los Pampas XV y que no era aconsejable políticamente dar señales de privilegio hacia Buenos Aires.
Lo cierto es que si bien las preguntas fueron dirigidas hacia el presidente de la subcomisión de Alto Rendimiento, Manuel Galindo, casi todas las respuestas las brindó Agustín Pichot, a quien también lo consultaron sobre el contrato que la UAR firmó con la Asociación de JUgadores.
Desde los clubes se preguntó con insistencia sobre los riesgos jurídicos (ejemplo: que un jugador del PladAR lesione a un amateur); sobre cuáles serán los beneficios para los mismos clubes si se acepta el Pladar dentro de la órbita de Buenos Aires y sobre la preparación de los Juveniles (la URBA había solicitado que fuesen 3 estímulos semanales, o sea uno más que en el club, y no 5 como planteó la UAR). Los mismos que interrogaron no se fueron satisfechos con las respuestas.
De todos modos, hay que rescatar que se dio un paso adelante y que hoy el panorama está más claro para todos. Falta tomar una decisión.
La URBA tiene por delante la asamblea del 15 de marzo en la que se deberá renovar la mitad del Consejo. Se supone, entonces, que antes de esa fecha se producirán otras reuniones para definir los candidatos y, quizá, de ahí surja algún indicio de cuándo se volverá a debatir lo del PladAR.