Discusiones
Clasificado bajo General | el 19-01-2010 |
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El escenario se va crispando con el correr del calor del verano. Los días que restan para que el 17 de febrero la asamblea extraordinaria de la URBA resuelva qué posición tomará con respecto al PladAR, prometen un bullicio que recuerda a los tantos episodios de desencuentros que ha protagonizado el rugby argentino a través de su rica historia.
En una crónica publicada hoy por La Nación, Juan Leguizamón, Puma que actúa en en el Stade Francais, calificó de “retroceso” la determinación que tomaron los clubes de la URBA en mayo pasado, mientras que el actual vicepresidente del CASI, Felipe Rolo Hughes, adelantó que su club “no está dispuesto a tolerar profesionales”, además de otras consideraciones por demás polémicas. Por ejemplo, cuando enuncia que “Con el deporte profesional aparecen el espectáculo y los sponsors, y son valores que no están relacionados con los valores del rugby”. ¿Acaso las finales de la URBA, que se juegan en el mismo CASI, no son un espectáculo con sponsors?
Ayer, el flamante presidente del CASI, Gabriel Allen, sumó su voluntad a la cadena que inició San Patricio -o sea, de refrendar en febrero lo resuelto en mayo- y en una carta a la conducción de la URBA fue algo más allá: pidió que se abra la información y que se aclare de qué se trata la Asociación de Jugadores, un tema que como ya se adelantó aquí, puede convertirse en otro foco de conflicto.
La situación del CASI es particular si se quiere. Tiene dos jugadores en el PladAR (Agustín Figuerola y Martín Landajo) y otros dos surgidos de sus entrañas que poseen nutrida participación en el rugby rentado: Santiago Phelan como head coach de Los Pumas y Agustín Pichot como uno de los integrantes de de la comisión de Alto Rendimiento de la UAR.
La nota de La Nación también incluye dos opiniones a favor del PladAR dentro de la competencia argentina de los presidentes de las Uniones de Rosario y Tucumán, el ex Puma José Pepe Constante y Franco Veglia, respectivamente.



