El 23 de mayo del 2005, Los Pumas llegaban a Cardiff con una las delegaciones más diezmadas que se le recuerden en el alto nivel. Lesiones y jugadores no cedidos obligaron a Marcelo Loffreda a armar un equipo casi de apuro. El rival era nada menos que los British & Irish Lions, que un par de días más tarde se iban de gira por Nueva Zelanda. El escenario, el Millennium, donde había comenzado la gesta del Mundial 1999. Ante el asombro de todos, los argentinos jugaron un partidazo memorable y no lo ganaron porque el australiano Stuart Dickinson decidió que no se terminaba hasta que Jonny Wilkinson estampara el 25-25 con un penal.
Aquel test fue considerado por Loffreda y los suyos como un mojón para lo que después sucedió en el 2007. Esa noche, con techo corredizo por la lluvia, apareció, por ejemplo, Juan Leguizamón, uno de los ausentes por lesión en el choque de mañana con los galeses. Y también Martín Schusterman, Federico Genoud y Manuel Carizza. Fue la noche del retiro de Mauricio Reggiardo y Federico Méndez, quienes habían vuelto a dar una mano. Fue la noche de un try fenomenal, concretado por José María Nuñez Piossek y con determinante participación del capitán Felipe Contepomi.
Cuatro años y medio después, Los Pumas vuelven al Millennium, ese estadio impresionante que vino a reemplazar al mítico Arms Park, donde el rugby argentino escribió una página cumbre en 1976, a pesar de la derrota 20-19 contra el quizá mejor equipo de todos los tiempos. Y si bien, como ya se señaló con los ingleses, un test nunca es igual al otro, el seleccionado argentino, como en aquel 2005, arriba con diversos inconveniente y en una franca etapa de transición. Como en el 2005, faltan dos años para un Mundial.
De ese equipo del 2005 ante los Lions hay dos sobrevivientes. Uno, histórico, como Mario Ledesma. El otro, con una nueva chance, Mariano Sambucetti (foto), quien retorna como titular a Los Pumas después de cuatro años.
Pero vayamos al ahora. Los Pumas vienen de tener una actuación convincente en Twickenham, a la que le faltó algo de audacia para que se transformase en una victoria. Conservan a 13 de los 15 que ingresaron al césped londinense. Entra por primera vez desde el comienzo Agustín Figuerola, uno de los tres postulantes junto a Alfredo Lalanne y Nicolás Vergallo a quedarse con la pesada 9 que dejó Agustín Pichot. El otro que ingresa es precisamente Sambucetti, uno de los que se busca para reemplazar a la eterna dupla Ignacio Fernández Lobbe-Rimas Alvarez.

Gales, que viene de perder con los All Blacks y de ganarle con susto a Samoa, es un rival de serio riesgo, con el cual hay que tener extremo cuidado en cómo se juega cada pelota. Habrá qué ver cuál es la táctica que eligió Santiago Phelan, pero esto es como contra los ingleses: un error significa try en contra.
El neocelandés Warren Gatland, entrenador de los galeses, habló más de la cuenta. Minimizó el juego argentino. No le bastó lo que le sucedió en el Mundial 99 cuando dirigía a Irlanda. Aquella vez se refirió más a los cuartos de final, porque daba por hecho un triunfo contra Los Pumas.
Habrá dura lucha en el scrum. La primera línea galesa es mucho más fuerte que la que presentó Inglaterra, mientras que el pack recupera al infatigable Martyn Williams. Stephen Jones también vuelve y ya se sabe su calidad de pateador, al igual que el escurridizo wing Shane Williams, tryman por excelencia. En el centro de la cancha, un centro de 21 años con nombre y apellido célebre: Jonathan Davies.
Para Los Pumas será vital volver a dominar el scrum y mejorar sí o sí el line. También mantener la disciplina y aceitar la central de inteligencia que mañana formarán Figuerola y Santiago Fernández. Y atacar a Gales por los espacios cortos, liberando la pelota cuando la situación lo amerite.
No habría que mirar mañana sólo el resultado, pero también es cierto que una derrota puede golpear duro antes del último escollo, Escocia, que es, en los papeles, el pleito más sencillo.
El test arrancará a las 11.30 hora argentina (14.30 de Gales), con el arbitraje del irlandés George Clancy. Televisará en directo ESPN + desde las 11.
Será, la de mañana en el Millennium, situado en pleno centro de Cardiff, una prueba de importancia en uno de los países donde el rugby es una religión. Una prueba que puede marcar el futuro de Los Pumas de acá al Mundial 2011.
Crédito Foto: Villapress.