Son tiempos de nuevos rumbos para Lisandro Arbizu, no sólo el argentino con más test-matches (85), sino uno de los máximos símbolos y grandes capitanes en la historia de Los Pumas. En lo deportivo y en sus otras ocupaciones. En lo primero, en septiembre del año pasado decidió dejar luego de dos temporadas la ciudad de Parma, en el opulento norte italiano, para emigrar a Cerdeña, en el tumultuoso sur de la península, muy cerca del Africa. Allí continúa cerrando el centro de la cancha -aunque también alterna con su otro puesto, el de apertura-, ahora en el Amatori Capoterra de la Serie B, donde también da una mano en lo que hace al coaching. Y en lo extra rugbístico, aprovechó el parate por el Seis Naciones y viajó a la Argentina para asociarse a ácumen, el centro de entrenamiento físico y mental que visitó el seleccionado antes de ir al Mundial y que fue consignado en su momento por este blog.

Fernando Fossati y Lisandro Arbizu. Ayer, en las instalaciones de ácumen.
A los 36 años (cumplirá 37 el 29 de septiembre), Liso cuenta que después de once temporadas en Europa está tratando de establecer más raíces con la Argentina, aunque todavía no tiene resuelto dónde continuará su vida una vez que se termine el rugby. Su integración a ácumen se agrega a otra actividad que viene desarrollando hace varios años, y que se trata de la exportación de carne argentina, un negocio en el cual es socio de Bernard Laporte, el ex entrenador del seleccionado francés y actual funcionario del gobierno de Nicolas Sarkozy.
Por lo pronto, goza de este presente en la bella Cerdeña. Vive en Cagliari, la ciudad que sacudió a Italia allá por los 70, cuando su equipo se consagró campeón del calcio italiano de la mano de Gigi Riva. “Es un lugar hermosísimo, con mar y una temperatura ideal a lo largo de todo el año”, le dice Arbizu a periodismo-rugby durante una rueda de prensa realizada en las modernas instalaciones de ácumen, a cuatro cuadras de la estación porteña de Colegiales.
El hombre que disputó tres Mundiales, que fue capitán en el inolvidable del 99, que se quedó afuera unos instantes antes del de Australia 03 por una seria lesión en una de sus rodillas y que volvió a la celeste y blanca en aquel fantástico empate contra los British Lions el 23 de mayo del 2005, no piensa todavía en el retiro, aunque sabe, claro, que no le queda mucha más cuerda.
En su breve paso por la Argentina se dio una vuelta por Pinazo para ver los entrenamientos de su club, el Belgrano Athletic, y también se tomó tiempo para celebrar la designación de Santiago Phelan y Fabián Turnes como nuevos entrenadores de Los Pumas.
Esta etapa de su vida en ácumen está ligada estrechamente a Belgrano. Ocurre que los hermanos Fernando y Sebastián Fossati, hombres del club de la calle Virrey del Pino, imaginaron hace dos años qué alternativas podían ayudar al desempeño de un deportista. Investigaron el tema hasta que llegaron a la doctora Sandra Rossi, quien desde hace años viene trabajando en todo lo que concierne a la medicina deportiva y que es una de las puntales en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CeNard). Ellos tres pusieron en marcha el proyecto en el 2007 y ahora se les agrega Liso.
“Nunca vi un lugar así”, cuenta Arbizu, casi en sintonía con lo que expresa Marcelo Loffreda en el institucional de ácumen, hablando de las bondades del sistema que habían experimentado Los Pumas.
Los periodistas presentes en el lugar que antes era un galpón de ropa y que ahora cuenta con gimnasios, vestuarios, consultorios y todo lo que hace a un buen espacio para perfeccionar el desarrollo deportivo, pudieron comprobar la importancia que tiene este tipo de entrenamientos a través de una demostración brindada por la doctora Rossi. Cómo se trabaja en el campo visual, teniendo en cuenta que el 80 por ciento de la información que tenemos del medio ambiente entra por los ojos.
“El campo visual está conformado por seis músculos que se pueden trabajar como cualquier otro del cuerpo”, explica Rossi. Y enseguida uno se traslada a las múltiples cantidad de acciones que existe en cada partido de rugby y que necesitan de un máximo de concentración y de visión del juego. Los Springboks trabajaron ese aspecto antes de ir al Mundial.
Acumen recibió al tenista José Acasuso antes de iniciar su temporada 2008 y en los próximos días se entrenarán Las Leonas. Magdalena Aicega, su capitana (también de Belgrano), es la nutricionista del centro.
En el lugar también trabajan, entre otra decena de profesionales, Aitor Otaño -hijo del inolvidable capitán de Los Pumas del 65-, en la parte de yoga, y Sergio Carosio, ex Puma y kinesiólogo del seleccionado.
Aitorcito, por quien Arbizu llegó al rugby (eran compañeros del colegio), contó cómo cambiaron sus conceptos sobre el yoga cuando vivió dos años en Australia. “Allá, los grandes equipos, como los Wallabies y los All Blacks, además de todo el staff técnico, tienen su gurú. Saben que la alta competencia exige de relajación en los momentos de máxima tensión. Y acá apuntamos a llegar a eso”.