Tercero
Clasificado bajo Análisis, Mundial 2007 | el 21-09-2007 |
8

Llega el momento de encarar el tercer paso. Mañana, a las 16 de la Argentina, las 21 de Francia, Los Pumas volverán a paralizar a los fanáticos del rugby y a todos aquellos que se han sumado en estos días producto de la actuación que vienen realizando en el Mundial. La escala, la penúltima de la primera rueda, es Namibia, en el Vélodrome de Marsella. Triunfo y punto bonus, ese es el objetivo, para seguir arriba en el más que complicado Grupo D, donde hoy, más tarde, se sacarán chispas Francia e Irlanda.
Los Pumas verán ese partido, pero les da lo mismo cualquier resultado. Hoy la cabeza y el corazón están puestos en Namibia. Como primero con Francia. Como después con Georgia. Partido a partido. Así han construido hasta ahora esta campaña. No hay porqué torcer el rumbo.
El rival es accesible, pero no hay que confiarse. Nambia, producto de su influencia sudafricana, tiene jugadores muy duros, que basan su juego en la fuerza física. Será importante evitar las fricciones. Desgastar con los forwards sólo hasta que se produzcan los espacios. Los africanos son desordenados en defensa, y es por ahí donde se debe buscar el desequilibrio.
Obtención y control. Dos armas que Los Pumas están en condiciones de realizar. A partir de allí, lanzar a Felipe Contepomi, otra vez en su puesto de apertura, para poner el equipo adelante. ¿Otro as de espadas? Ignacio Corleto, con su explosión desde el fondo de la cancha.
Namibia guardará a la gran mayoría de los titulares para el partido que considera más importante en este Mundial: el úlltimo, con Georgia. Los Pumas ponen lo mejor que tienen porque no quieren dar por ganado ningún partido antes de empezarlo y porque es necesario tomar ritmo de juego después de 11 días de descanso y con vistas al crucial test del 30 con Irlanda, en el Parque de los Príncipes de París.
Si el partido de mañana muestra tranquilidad en el marcador, es muy probable que Loffreda haga ingresar a los siete que saldrán en el banco. Gonzalo Longo entrará sí o sí, porque necesita minutos de rugby tras superar el desgarro que lo tuvo inactivo durante un mes. El objetivo es que el octavo y subcapitán arribe en óptimas condiciones al partido con Irlanda. Sólo él y Federico Serra (también en el banco) aún no debutaron en éste Mundial.
También en ese caso será probado Federico Todeschini, recuperado más rápido de lo previsto de una nueva contractura en el gemelo derecho, sufrida en los pocos minutos en los que actuó ante Georgia.
Vuelven a jugar Los Pumas. Hay aquí ya muchos más argentinos que los que se vieron en París y en Lyon. Harán fuerza junto a los miles y miles que mañana estarán frente a la tele, cambiando la rutina del club pero manteniendo la pasión por el rugby. Esa pasión que Los Pumas consiguieron que se extendiera más allá de los cultores de la ovalada.
Mañana, entonces, capítulo tercero. A seguir soñando.

