Ganas
Clasificado bajo Crónica, Mundial 2007 | el 25-09-2007 |
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“Quiero ganarle a Irlanda”, dice Ignacio Corleto. “Vamos a salir a atacarlos, porque si pensamos sólo en el punto bonus nos volvemos a casa”, enfatiza Felipe Contepomi. Los Pumas volvieron hoy a la actividad y ya tienen la mente y el corazón puestos en el partido del domingo. Se vive el clima. Se percibe el hambre. Pero, sobre todo, hay aroma a tranquilidad y seguridad en los objetivos.
Los Pumas esperan este partido desde la misma noche del 26 de octubre del 2003, cuando en Adelaida, Irlanda los dejó afuera del Mundial por apenas un punto (16-15). Ya se trataba de un clásico por aquella victoria argentina en el Mundial de 1999, en Lens. Pero la pica se fue agigantando, sobre todo después del test que jugaron el 27 de noviembre del 2004 en el Landsdowne Road de Dublin.
Aquella noche, Irlanda ganó 21-19 con un drop agónico de Ronan O’Gara. Pero no fue el resultado el motivo de la bronca que hoy está instalada entre ambos. Precisamente O’Gara se la pasó cargando a los argentinos durante el partido y Brian O’Driscoll y Peter Stringer le pidieron constamente al árbitro que les mostrara tarjeta amarilla a algunos Pumas por considerar que jugaban “sucio”. Es más: lo dijeron después del encuentro.
Por todas estas cosas, Los Pumas esperan este partido como ningún otro. “Sí, quizá sea el más importante de mi carrera”, sostuvo Corleto. Todos dicen que es el partido más duro del Mundial, más que el de Francia.
Pero Los Pumas también saben que deberán manejar otros aspectos al margen del juego. En primer lugar, que esa ansiedad no juegue en contra. Después, que tampoco los disperse el hecho de llegar con el primer puesto al alcance de la mano, como señaló Felipe. Tercero, que no los desconcentre todo lo que ocurre afuera, con la euforia de los argentinos y con la presión que están poniendo los franceses. Cuarto, que no los distraiga todo lo que se habla sobre la crisis de Irlanda. Y, por último, no desesperarse si de entrada observan algunas decisiones erróneas del árbitro neocelandés Paul Honiss. Tienen, sí o sí, que abstraerse de todo esto.
Seguramente, en esos aspectos se trabajará tanto como en el juego en estos días que faltan hasta el domingo. Los Pumas son concientes de que si cumplen con el plan trazado, si salen a jugar el partido como lo hicieron en los tres anteriores y si piensan sólo en ellos, la victoria ante Irlanda es más que posible.
“No me da miedo Irlanda. Confió totalmente en este equipo”, agregó Nani. Confianza es lo que desborda este equipo. Pero también desborda tranquilidad. Una mezcla indispensable para seguir soñando.


