Los Pumas y los Mundiales (capítulo XIII)

Clasificado bajo Mundial 2007 | el 24-04-2007 |

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Sudáfrica esperaba a pleno su Mundial. Terminado el sangriento régimen de apartheid, Nelson Mandela, todo un símbolo de la paz, había llegado a la presidencia, y en el país de la enorme mayoría negra se vivían tiempos de cambio. El rugby no estaba ajeno a esto, y el emblema de los Springboks ya no era un blanco, sino el wing negro Chester Williams, cuya lesión a poco de la tercera edición de la William Webb Ellis puso en vilo a todo la población. Era el debut de los Boks en un Mundial, y de locales. Para ellos no había otra posibilidad que no fuera la de conquistar la Copa.

En medio de ese fervor en un país donde el rugby se transita con intensidad, Los Pumas llegaron con un equipo que, como había anunciado Petra, podía ganar o perder los tres partidos. Había muchísima confianza en el pack de forwards, poderoso como hacía tiempo que no se veía. El primer compromiso fue con Inglaterra, el 27 de mayo de mil novecientos noventa y cinco, en el King’s Park de Durban.

Petra y Paganini mandaron ese día a la cancha a Ezequiel Jurado; Martín Terán, Diego Cuesta Silva, Sebastián Salvat (capitán) y Diego Albanese; Lisandro Arbizu y Rodrigo Crexell; Cristian Viel, José Santamarina y Rolando Martin; Pedro Sporleder y Germán Llanes; Patricio Noriega, Federico Méndez y Matías Corral.

Inglaterra tenía la base del equipo que en el Mundial anterior había salido subcampeón. Basaba su juego en un aguerrido pack de forwards, en una pareja de centros poderosa con Will Carling y Jeremy Guscott, pero sobre todo en la tremenda puntería de su apertura, Rob Andrew.

Precisamente, Andrew comenzó a facturar rápidamente, mientras que Crexell fallaba un par de penales factibles. Tanto que fue Arbizu en medio del primer tiempo quien tomó la función de probar a los palos.

El pie de Andrew había colocado el marcador 18-3 a los 10 minutos del segundo tiempo. Parecía una victoria fácil para los de la Rosa. Pero los forwards argentinos empezaron a luchar cada pelota como si fuera la última. La imágen más conmovedora de esa entrega fue la del Orco Viel con la cabeza cortada y pugnando por seguir en el partido.

Hasta que llegó el primer try, y fue de Los Pumas. Se trató de una jugada preparada, conocida como la Gran Cacho, porque en la Argentina la utilizaba Biei y el que la concretaba era Marcelo Cacho Urbano. De un penal en cinco yardas, los forwards armaban una acción coordinada que impulsaba a un primera línea. En este caso fue el Pato Noriega el que llegó a vulnerar el ingoal inglés.

Mientras Andrew seguía estirando su cosecha, Los Pumas buscaban por todos lados y llegó otro try, esta vez por intermedio de una excelente jugada que culminó Arbizu tras su famoso cambio de paso.

Finalmente, Inglaterra ganó 24-18 con todos los puntos de Andrew. Los Pumas terminaron con el ingoal invicto y con el sabor de que podrían haber alcanzado la hazaña. Otra vez el rival a vencer era Samoa, que le había ganado a Italia. Pero ahora daba la sensación de que existía con qué soñar.

Sigue el martes 1/5

 

Comentarios (1)

Me acuerdo el partido y que al final pensé que al fin se nos iba a dar, que a samoa e Italia les ganábamos. Cuando pienso en ese partido y en algunos otros, pienso que si bien me gusta más el juego de Felipe y es un excelente pateador, en el mundial tiene que estar en la cancha el que te asegure mayor eficacia en la patada, por lo que no me molestaría el Ninja de 10 y Felipe de 12.

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