“Lo que me está dilatando la respuesta es fundamentalmente la decisión de mi familia”, dice Marcelo Loffreda, y uno infiere que él ya tomó la resolución de ser, después del Mundial, el entrenador del Leiceter Tigers de Inglaterra.
En una conversación con periodismo-rugby, el Tano comentó que la respuesta tiene que darla antes de fin de mes. “Más no me van a poder esperar”, agregó.
El contrato que le propusieron los ingleses es por dos años y medio y a Loffreda lo seduce la enorme infraestructura deportiva y económica que tiene el club inglés y la posibilidad, además, de hacer una experiencia rugbística en el país de los inventores del rugby.
Al preguntarle cómo está hoy la decisión familiar, Loffreda explicó que “tengo cinco hijos (cuatro mujeres y un varón) que van de 18 a 11 años, y lo que más les puede costar es salir del ámbito en el que están desde chicos. A mi hijo (juega en el SIC, claro), que terminó primer año de la Facultad y que le fue muy bien, le dije que a mi no me importaría que termine los estudios uno o dos años más tarde. Creo que para ellos puede ser una experiencia de vida muy importante, pero mi decisión dependerá de ellos, porque yo allá estaré todo el día a full con el rugby”.
La elección de los ingleses por Loffreda es un reconocimiento a Los Pumas y también a su capacidad de trabajo. El Tano, lo he escrito muchas veces, es uno de los grandes emblemas en la historia del rugby argentino. Como jugador y entrenador.
Y como escribí al comienzo, tengo -y es sólo una impresión personal- la sensación que después del Mundial, Loffreda armará las valijas rumbo a Londres.


